Tipos de riego

 

Tipos de riego


El riego, constituye diversos procedimientos que permiten la distribución eficiente del agua sobre la superficie del suelo. Actualmente existen distintos tipos de riego que facilitan al agricultor compensar el déficit de precipitaciones y los suministros necesarios para el crecimiento de las plantas. Hoy en nuestro blog te contamos acerca de cada tipo de riego

Riego por Gravedad

El riego por gravedad, también llamado riego de superficie, consiste en la distribución del agua a través de canales o surcos, que se disponen a lo largo del área de cultivo.

Para realizar este tipo de riego, el agricultor debe contar con un embalse o estanque lo suficientemente grande. En él se acumulará toda el agua, que por medio de largas acequias se dirigirá a los puntos de riego.

Una vez se discurra el agua por los canales, la fuerza de gravedad se encargará de distribuirla a través de la superficie del sembradío

Este método de riego es uno de los más antiguos dentro de la agricultura. Para realizarlo el agricultor debe tener los conocimientos adecuados sobre la capacidad de infiltración del suelo. Así, una vez alcanzado el punto de saturación, deberá detener el flujo de agua e impedir la inundación del terreno.

Riego por Aspersión

Este tipo de riego consiste en conducir el agua a través de aspersores que humedecen el terreno de forma similar a como lo haría la lluvia. Actualmente existe una gran variedad en sistemas de riego por aspersión, los hay móviles, fijos y autopropulsados.

Estos, en su mayoría, pueden instalarse en cualquier tipo de topografía, lo que es una importante ventaja. Sin embargo, cabe señalar que en el caso de la aspersión, el viento puede ser un factor limitante. Se recomienda su instalación en terrenos con vientos menores a 15 km/hr, sobre todo en cultivos frutales y de hortalizas.

Riego por goteo

El riego por goteo permite evitar las fluctuaciones de humedad que se tiene con los otros tipos de riego. Puede llegar a aplicarse 2 o 3 veces por día.

El riego por goteo puede utilizarse tanto a cielo abierto como en cultivos bajo invernadero. Se recomienda para cultivos sembrados en hilera ya sea de ciclo anual o perenne. Además, actualmente se está utilizando también para cultivos manejados en hidroponía, donde los rendimientos superan por mucho a los cultivos sembrados directamente al suelo.

Texto de Odoo y bloque de imagen