Las 5 mejores hortalizas para tu primer huerto urbano

 

Las 5 mejores hortalizas para tu primer huerto urbano



Cultivar un pequeño huerto de hortalizas no es muy complicado a diferencia de lo que se podría pensar. Con un poco de tiempo y dedicación, en pocos días estarás comiendo una riquísima ensalada desde tus propios cultivos.

 Para la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los huertos domésticos “se están convirtiendo en una fuente cada vez más importante de alimentos e ingresos para las familias pobres de las zonas urbanas”. Así que, efectivamente, cultivar tu propio huerto puede ayudarte con numerosos beneficios, por ejemplo, comer más sano y a un bajísimo precio.

Te mostramos las 5 hortalizas más fáciles de cosechar para tu primer huerto urbano.

1.- Tomates

El tomate es una verdura originaria de Sudamérica, pero ampliamente usada en distintas partes del mundo. Es utilizada como parte básica de la alimentación de muchas personas. Contiene altas cantidades de potasio, fósforo, antioxidantes y vitaminas como la A, C y E. Por su gran utilidad y sabor esta verdura es una de las preferidas en los huertos urbanos.

Para su cosecha es importante plantar los tomates de manera profunda en un lugar con luz abundante y regarla en pequeñas cantidades un par de veces por semana. Este tipo de hortaliza desarrolla raíces largas y abundantes y las hojas más cercanas al suelo son propensas a enfermedades, por lo que requiere mucha atención en caso de plaga.

2.- Zanahorias

La zanahoria es una raíz comestible muy habitual en nuestra alimentación. Es nutritiva y deliciosa, aporta muchos antioxidantes, fibra, es rica en vitamina A y es muy beneficiosa para el buen funcionamiento del aparato digestivo.

Para cultivar la zanahoria es necesario un espacio profundo en la tierra y, como a toda hortaliza de raíz, le gusta mucho el fosfato y el potasio, siendo el estiércol o compost ideal para la mezcla de nutrientes. Las semillas necesitan mucha humedad para germinar, por lo cual, para depositar la semilla en un ambiente húmedo se inserta en un surco de 1cm de profundidad. El riego debe ser constante, haciendo que el agua penetre bien, ya que el riego superficial no sirve de mucho.

3.- Espinacas

Las espinacas, así como la col y el brócoli, son realmente fáciles de plantar. Son numerosas las propiedades que tienen, por ejemplo, cuentan con beneficios al sistema nervioso, ayuda a la presión arterial, mejora el metabolismo y son una fuente importante de hierro, aparte de que son buenísimas para hacer un mix con ensalada.

Las espinacas son verduras tan nobles que necesitan de muy poco sol y calor, siendo los suelos ricos en humedad sus preferidos, aunque no son muy exigentes, pudiéndose adaptar en cualquier tipo de suelo siempre y cuando tengan materia orgánica suficiente. Es importante contar con cierta distancia para las semillas si tu deseo es plantarlas en macetas. Te recomiendo que tomes una distancia de 30 centímetros entre cada semilla.

4.- Calabacín

El calabacín es un miembro de la familia de las calabazas que es fácil de cultivar en verano. Nativa de Centro América y México. Son las preferidas por muchos ya que pueden llegar a ser un alimento altamente versátil que sirve para muchas recetas por ejemplo sopas, ensaladas y guarniciones, entre otras.

Para un buen cultivo de ellas es indispensable contar con tierra fértil rica en humedad, ya que prefieren más los climas cálidos. El riego deberá ser abundante y deberás regarla en cuanto veas que la tierra esté seca, al momento de cortarla, es recomendable dejar un pedazo de tallo de unos 5 cm. Como he mencionado son plantas que prefieren el sol, por lo que es mejor tenerlas en un lugar dónde reciban el sol directo.

5.- Arvejas

Las arvejas son una leguminosa que crece en climas frescos de otoño a primavera. Son plantas trepadoras y fijan nitrógeno en el suelo. Puedes consumirlas en arroz, ensaladas, sopas, entre otros guisados. Sus beneficios son múltiples, conteniendo proteína, vitamina C y calcio.

Para aprender de qué forma cultivarla en casa, es necesario tener un suelo con buena cantidad de composta. Elige una caja como contenedor con una profundidad mínima de 30 cm. Puedes conseguir una malla para que pueda enredarse. Una recomendación sería dejar remojando las semillas una noche antes de sembrarlos, esto para asegurar una buena germinación. Elimina también las hojas viejas o enfermas para evitar a toda costa las plagas y enfermedades.

Texto de Odoo y bloque de imagen