5 consejos para cortar el césped de forma correcta

 

5 consejos para cortar el césped de forma correcta


La siega es sin duda el trabajo más habitual de entre todos los realizados en el césped. Si dominas la técnica tendrás mucho ganado, pues es primordial para mantener la pradera en buenas condiciones. ¿Quieres tener tu césped bonito y sano?  Hoy en nuestra entrada del blog te contamos las cinco recomendaciones de cómo cortar el césped de forma correcta.

La altura del césped

No es buena idea segar el prado demasiado bajo. Con ello estamos reduciendo la superficie foliar y por lo tanto dificultando su capacidad para realizar la fotosíntesis. Sostenerlo en esas condiciones repercutirá con toda seguridad en un césped débil.

Las praderas conservadas a baja altura disponen de menos raíces y más superficiales que un césped normal; son por lo tanto menos resistentes a la sequía. También son más sensibles al ataque de plagas y enfermedades. Las malas hierbas tampoco desaprovecharán su oportunidad.

Como norma general, no siegues por debajo de los 5cm. Conviene incluso dejarlo más alto en zonas de sombra y en aquellos periodos considerados de estrés: cuando el calor es extremo o en los meses de invierno.

Frecuencia de corte

Nunca debes cortar de una vez más de un tercio de la altura del césped. La frecuencia para cortar el césped depende sobre todo de la estacionalidad.

Si has estado ocupado y has descuidado su siega, no vale, ahora, con cortar el césped directamente a la medida que te convenga (por ejemplo, los 5cm antes señalados). Sería un duro castigo para él; se estresaría demasiado y para colmo dejarías todas las hojas amarillas al descubierto. Para evitarlo, elimina no más de una tercera parte de la altura total y repite el proceso al cabo de unos días.

El crecimiento más o menos rápido está influenciado directamente por las especies que lo forman, la cantidad de agua disponible, los nutrientes del suelo, pero sobre todo por la estacionalidad.

No cortar el césped mojado

Antes de ejecutar la siega, conviene cerciorarse de que la pradera no esté mojada. Si permaneciera húmeda, aunque solo sea por el rocío de la mañana, los tallos quedarían doblados y dificultaría la homogeneidad del corte. Al poco de segar ya aparecerían de nuevo las imperfecciones. Además de comprometer el resultado, se complicaría mucho la labor con la segadora. Tanto las cuchillas como la carcasa y el recogedor se las verían con un amasijo de hierbas adheridas.

Un cortacésped en buen estado

La elección del cortacésped tiene mucho que ver con las dimensiones de tu pradera. A no ser que dispongas de una superficie enorme, las segadoras “autoportantes” (esas máquinas en las que ir cómodamente sentado) no serán necesarias. Bastará con modelos más pequeños. De esta manera no solo te ahorrarás dinero, sino que además minimizarás el riesgo de daños en el césped. Ya sabes… si está mojado, mejor no segar.

Cómo segar el césped

Es clave describir líneas bien rectas. Empieza siempre por los márgenes, para después pasar a trazarlas en sentido longitudinal (siempre paralelas la una respecto a la otra). Un buen truco es aprovechar como guía la rodera de la pasada anterior, así no quedarán los desagradables flecos.

Texto de Odoo y bloque de imagen